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Escóndete de mí

 Por favor escóndete de mí. Me da miedo volver a ver tu cara preciosa y no contener avalanchas de emociones mucho más grandes de las que ya hay aquí, ahora, sin ti. Por favor disfrázate; haz que no te reconozca para no hundirme  de nuevo en tus ojos caramelizados una vez que cruces tu mirada con la mía. No me saludes. Siempre querré saber de ti, pero mi piel se volvería gelatina si vuelvo a escuchar tu voz, esa que de vez en cuando escucho cuando mi soledad me queda grande. No pienses en mí. Tarde o temprano nuestros pensamientos en el otro se van a sincronizar y nos mandaremos sin querer señales subliminales simultáneas hasta que nos duela poquito más el corazón de lo que nos duele hoy. Si al final decides negarte a todo eso, yo me negaré a subir la guardia. Si decides no esconderte, no disfrazarte, saludarme y pensar en mí, estarás haciendo lo mismo que yo he hecho y que nunca dejaré de hacer.

La luz de la costa

¿Cuánto brillo puedes generar para que te alcance para incendiar a los demás?  ¿Cuánta luz absorbes para deslumbrar al mundo? Enciendes mis motores al voltearme a ver y levo las anclas para nadar a ti.  Soplas para conquistar el mar y crear corrientes a tu favor, haciendo que todas las olas lleguen a ti regalando corales, caballitos de mar y cantos de gaviotas. Eres amigo del Sol, cómplice de estrellas y amante de la Luna.  Eres la sal, la brisa y la humedad; eres el amanecer del oriente y la música del Pacífico. Eres carnaval y todas sus reinas; eres su canto con todas sus voces y todas sus notas; eres sus bailes con todos los pasos. Eres calor, eres color, eres amor. Eres simplemente vitamina; mi energía y mis ganas de despegar.

El recorrido de las lágrimas

Cada milímetro que recorre mi primera lágrima nocturna es una palabra de alguien que no escuché. El golpe de ésta al caer sobre la hoja de papel se escucha como una tormenta concentrada y crea ondas expansivas en mis deseos, dudas e inseguridades hasta formar grietas en los diques. Son las mismas ondas que rompen mi cuerpo hasta inundar el presente con toda esa sangre que por mucho tiempo, y quizá todavía, le dediqué y le entregué sin avisarle y sin siquiera saberlo yo.

Grietas

Ojalá que todas las grietas que tengo en el cuerpo y en el alma estuvieran en mi memoria para que no tuviera que pensarte tanto. Para no estar tan herido, tan deprimido, tan confundido. Ojalá que no hubiera entrado tanta luz por mis ojos llenándome de oscuridad. Ojalá no hubiera prestado atención, para vivir indiferente, para no importarme, para no quererte ver. Pero todo personaje que intento crear acaba en ti. Pero toda escena de amor en mi mente y en el cine es contigo. Pero quiero verte en todos lados suponiendo, o esperando, que no estés con alguien más. Yo estaba lejos. Ajeno a toda tentación y a doscientos abismos de ti. Todo estaba en clama; cada uno en su capullo, aunque yo con la mirada en la Tierra y el corazón en la Luna. Estabas aquí sin verme. No te pensaba; no te oía y tu olor no llegaba con el viento como antes. Nada ni nadie me hablaba de ti. Tú aquí y yo allá, separados como polos. Tú aquí y yo allá; en paz, sabiendo que nuevas vidas nos esperaban por separado. Di tod...

Lo sano de regresar adentro

Me enfrento a lo conocido, pero en nuevas versiones. A sorpresas a medias y gustos completos. A páginas en blanco con rayaduras detrás y a territorios explorados pero olvidados. Abrí la puerta de la covacha y apenas me asomé por miedo al polvo, a los insectos y a los fantasmas. Di dos pasos para no tropezarme en la obscuridad. Huele raro.  Los ojos se van adaptando y van encontrando luz; es una luz que se cuela hacia adentro y que se convierte en hormigueo: en una comezón placentera por debajo de la piel; como entre ésta y el alma.  Como para acariciar en vez de rascarse.  Como pequeños besos hacia la superficie mientras abrazan el interior. Como aliento en la oreja, pero en el corazón.  Como caricias en la espalda, pero en la memoria.  Como el aroma a café que invade el cuarto, pero llena los pulmones.  Como regalar flores pero más como plantarlas.  Como hacer el amor entre dos, pero viviendo para uno mismo.

2:00 AM

360 grados, dos veces por minuto; dos horas en mi cama. 30 grados afuera, 40 bajo el techo, 60 en mi cuerpo y 100 en mi cabeza. Mi respiración y mi pulso corren más rápido que la madrugada. Desconcentrado, disperso y ansioso por luz infiltrada y oscuridad sobrevalorada. Floto en kilómetros de sábana y rozo tu rodilla imaginaria. 2:00 AM y me ciegan las llamas mentales. Una vuelta más, un recuerdo más, un destello más de lo que dejó de ser. Una hora menos, una ilusión menos, una vida menos de lo que quería ser. El reloj maldice, el sudor empapa, la piel derrapa y el pánico acecha. Callaron las estrellas y los monstruos bajo la cama ante el volumen de mis ideas.  Calló también el viento dejando de soplar para mostrarme que nada se mueve ya, ni se moverá jamás, como mi memoria y como mis ganas de ti.

¿Qué es "Caja Negra"?

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"Orgulloso de su propia soledad y con una personalidad casi libre de fobias, temores y amores, Diego reinicia su vida al abordar el avión que lo llevaría a Miami: un trayecto que le abrirá las puertas al miedo, a la desolación y al arrepentimiento. Un itinerario interminable y un vuelo a la deriva que provocarán la rebelión de todos sus fantasmas internos sin salida aparente". "Caja Negra" empezó como la prueba final del Diplomado en Escritura Creativa, culpable de estas iniciativas, locuras y travesías. Ahora, la noveleta publicada en Amazon se quiere alimentar de nuevas historias en el tintero para adentrarnos más en las vidas de Diego, de Iván y...de quien se sume. Les dejo por aquí el link:  https://a.co/d/3YChMlu